Enlaces

lunes, 3 de noviembre de 2014

¡ATAQUE DE NERVIOS!



La coyuntura económica actual de las actividades financieras, a nivel mundial, evidencia el estado de nerviosismo en que, con toda la razón, se encuentran las bolsas de valores, las empresas que cotizan en ellas, y los mercados globales en general, pues debido a la caída en los precios del petróleo, los conflictos entre países, el alza del dólar y el temor ocasionado por una posible proliferación del virus del Ébola, las reacciones y temores no se han hecho esperar.

En Colombia, la angustia ciertamente no es menor, pues la turbulencia ha afectado a nuestro país tan intensamente como en las economías internacionales. Las finanzas públicas, que están constituidas por la acción administrativa del gobierno sobre los recursos, la distribución de los ingresos y el trabajo conjunto para la estabilización macroeconómica, se ven impactadas considerablemente por los efectos de la crisis financiera y económica alrededor del mundo, puesto que estas caídas se representan en una disminución sustancial (4.5 billones de pesos, aproximadamente) en los ingresos de dinero por concepto de la venta de petróleo, provocando un importante decrecimiento en el presupuesto para el año 2015 destinado para las regalías y otros objetivos gubernamentales, debido a que el mismo se calculó sobre un costo, por barril, significativamente más alto que el que se alcanzo en semanas anteriores. Adicionalmente, se presenta una menor recepción de dividendos por parte del gobierno concerniente con las acciones de Ecopetrol, y, por ende, la implantación de nuevas reformas tributarias que permitan compensar esta reducción en el introducción de recursos por concepto de la venta del crudo, y habilite al gobierno para seguir “llenando los huecos”.

Aunque el descenso en el precio de las acciones, en la mayoría de los casos,  no tiene que ver con el desempeño de las compañías emisoras de los títulos, los inversionistas internacionales están buscando vender dichas acciones con el objetivo de poner su dinero en actividades que les generen una mayor rentabilidad, contagiados por la crisis actual, más que por resultados negativos. Lo anterior significa que las acciones locales presentan fluctuaciones enérgicas en sus precios y un alza inesperada en el precio de la divisa representativa: el dólar, que actualmente se encuentra revaluado, situación que no se percibía hace unos 5 años, y que no estaba dentro de los pronósticos de los economistas. Las implicaciones que conlleva esta situación en el sistema económico nacional se traducen en enfrentar la misma a través de un aumento en los impuestos, pues es necesario actuar internamente, para solventar las consecuencias externas.

Por otro lado, las tensiones geopolíticas limitan las posibilidades de reponerse de esta crisis en el corto plazo. Para ejemplificar, el gobierno Ruso pretende recortar el suministro de gas natural al continente Europeo si Ucrania llega a desviar el flujo para su consumo interno desde los gasoductos que pasan por este país. Los efectos de esta acción, que en el pasado ya se ha ejecutado, son altamente negativos no solo para Ucrania, sino para todos los países de la región que dependen del gas Ruso. En lo que respecta a factores como la terminación del programa de estímulos de la Reserva Federal de los Estados Unidos FED, que no era inesperado, se concluye que los efectos a nivel mundial son positivos, pues esto permitirá experimentar una calma progresiva en los mercados bursátiles, recuperación en el valor de las acciones, descanso en la tendiente alza del dólar y una ampliación de la liquidez global en la economía mundial. Con relación al surgimiento y proliferación del virus del Ébola, los mercados se ven perjudicados, psicológicamente hablando. Este efecto ha contribuido a que las acciones de las aerolíneas se hayan desplomado, pues la amenaza de un contagio a nivel mundial provoca desconfianza en correspondencia a las prácticas para enfrentar esta enfermedad.

En conclusión, la situación económica que enfrenta nuestro país, y en general, los mercados a nivel mundial,  es una circunstancia que, difícilmente, se puede predecir con exactitud, como se está haciendo evidente en la actualidad. Debido a nuestra condición de país en vía de desarrollo, es lógico que el grueso de inversión extranjera desee asegurar sus finanzas retirándose de nuestra empresa para re-invertir en mercados que presenten un mejor comportamiento y crecimiento, por lo cual, el control económico Colombiano debería implementar salidas mas estratégicas para disminuir los efectos negativos de esta circunstancia. Si se implanta reforma tras reforma, probablemente los habitantes del país un día encuentren una excusa para manifestar su inconformidad, y esto podría generar reacciones inesperadas y totalmente perjudiciales para la estabilidad de Colombia. Probablemente, se hace necesario educar más profundamente a las personas, y hacerles comprender la situación económica actual, y así mismo, lo que se pretende solucionar a través de estas reformas tributarias, con el fin de evitar alteraciones (tal vez, de orden público).